Índice

    El uso del humus de lombriz

    El humus de lombriz se puede utilizar prácticamente en todos los cultivos.
    Para utilizarlo como reconstituyente orgánico para plantas ornamentales, se puede aplicar mensualmente al recipiente o al jardín, mezclándolo bien con la tierra. Esto enriquece el suelo con substancias nutritivas que son casi inmediatamente asimiladas por las plantas.

    En horticultura y floricultura se utiliza el humus para enriquecer y mejorar el suelo. Las plantas se desarrollan más rápido y más fuertes y así son menos susceptibles a plagas y enfermedades. Por lo general también la cosecha es mayor. La cantidad que se recomienda aplicar es de aproximadamente 10 toneladas por hectárea.

    Las características del humus de lombriz
    FÍSICAS:
    El humus de lombriz es un material suelto y de textura granulada. Su uso puede ayudar a mejorar las condiciones físicas del suelo, especialmente en suelos arcillosos, y favorecer un buen desarrollo de las raíces de las plantas. 

    Granulometría: Tamizado con malla de 2 a 2,5 mm. 

    BIOLÓGICAS:
    El lombricompost contiene altas poblaciones de microorganismos que colaboran en los procesos  de 
    formación del suelo, solubilizan nutrientes para ponerlos a disposición de las plantas y previenen el desarrollo de altas poblaciones de otros microorganismos causantes de enfermedades en las plantas.

    NUTRICIONALES:
    Las propiedades nutricionales de los lombricompost varían mucho. Esto se debe a factores como: los tipos de desecho utilizados, las proporciones de cada uno, el estado de descomposición de estos materiales, las condiciones a las cuales se lleve a cabo el proceso de lombricompostaje y el tiempo de
    almacenamiento del humus. 
    Es importante tener presente que el lombricompost contiene, además de los macronutrientes nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio y calcio, pequeñas cantidades de micronutrientes como boro, zinc, hierro, manganeso y cobre. Significa que el lombricompost proporciona una dieta completa a las plantas.

    ANÁLISIS MICROSCÓPICO:
    Aspecto General: sobre indicadores de observación tacto y olfato. Al tacto debe presentarse suave y agradable, fresco y escurridizo, sin grumos que al comprimirlo con las manos, denote una elástica esponjosidad, formando una masa compacta que copia la palma de la mano, de color amarronado o de color tierra. 
    No debe poseer olor. 
    No debe contener semillas, insectos, elementos ajenos al producto como ser: escombro, ladrillo, arena, vidrio, etc. 

    Análisis físico bacteriológico: 
    • Ph: 6,8 a 7,5                                                                   • Nitrógeno: 1,5 a 5gr.%
    • Calcio CA++: 2,8 a 13gr %                                           • Hierro: 1,3 a 1,6gr%
    • Carga Bacteriana: Mínimo de 6 a la décima por gr.      • Conductividad: 3 a 4 mm hos/cm.
    • Fósforo p2o5: 1,5 a 5gr.%                                             • Cenizas 50 % + -20% 
    • Humedad: 30 a 40 %                                                     • Potasio k20: 1,5 a 3,5gr%
    • Fracción orgánica: 50 % -20%                                      • Metales pesados:
    • Cadmio: 4p por millón                                                  • Plomo: 250p por millón
    • Mercurio: 3p por millón                                                • Cromo: 25p por millón


    Enemigos de las lombrices

    La mayor parte de los enemigos de las lombrices proliferan en el criadero por descuido del lombricultor.
    Los depredadores directos más frecuentes son los pájaros (cuervos, mirlos, tordos...) ya que excavan la tierra con sus patas y pico, siendo la medida de control más eficaz la cubrimiento del lecho con ramas o mallas antigranizo, además con esta medida se evita la evaporación y se mantiene la humedad. 
    Como medida preventiva para eliminar las ratas y ratones se emplearán desratizaciones en puntos estratégicos de las instalaciones y además de medidas higiénicas.
    La presencia de escarabajos, moscas, cienpiés, ácaros y hormigas es indeseable,
    pues compiten por el consumo de alimento.

    Posibles intoxicaciones
    Las enfermedades en los criaderos de lombrices no son muy frecuentes aunque el hábitat de las lombrices puede verse afectado por la presencia de bacterias.
    La patología más importante es la intoxicación proteica, provocada por la presencia de un elevado contenido de sustancias ricas en proteínas no transformadas en alimento por las lombrices. 
    Estas sustancias proteicas en exceso favorecen la proliferación de microorganismos, cuya actividad
    genera gases y provoca un aumento de la acidez del medio.
    Las lombrices ingieren los alimentos con una excesiva acidez que no llega a ser neutralizada por sus
    glándulas calcíferas.
    Por tanto se produce la fermentación en el buche  y en el ventrículo provocando su inflamación.
    Los síntomas más frecuentes suelen ser el abultamiento de la zona cliterar, coloración rosada o blanca de las lombrices y una disminución generalizada de su actividad. Como medida de control se debe remover la tierra para favorecer la oxigenación y la aplicación de elevadas dosis de carbonato cálcico.

    OBSERVACIÓN FINAL
    El humus de lombrices es uno de los mejores abonos orgánicos que existe cuando el agricultor tendrá a su disposición una buena mezcla de diferentes materiales orgánicos. Además este tipo de instalación necesita control y supervisión diaria para evitar que las condiciones cambien y desfavorecen el desarrollo de los lombrices. Si no hay este disponibilidad en el tiempo y dedicación
    será mejor instalar una compostera.

    Fuente:   Fundacio—n Agricultura y Medio Ambiente
    Calle Leonor Feltz No. 40, Mirador Sur, Santo Domingo
    el.: (809) 482-0561, e-mail: fama_rapal@yahoo.com